El diseñador de vestuario

¿QUÉ HACE REALMENTE UN DISEÑADOR DE VESTUARIO?

Cuando vemos una película, pensamos en muchas cosas.

En colores, en personajes, en los decorados, en la música…

Pero hay algo que está ahí desde el principio y que muchas veces miramos sin detenernos a pensar en ello: el vestuario.

¿Por qué ese vestido?
¿Por qué ese color?
¿Por qué esa silueta?
¿Por qué ese personaje viste así?

Nada de esto es casualidad.

Detrás de cada personaje hay alguien que ha pensado cómo debe verse, qué debe transmitir y cómo su apariencia puede acompañar lo que le ocurre a lo largo de la historia.

Esa persona es el Diseñador de Vestuario.

Y hoy, en Raimunda, queremos preguntarnos:

¿QUÉ HACE REALMENTE UN DISEÑADOR DE VESTUARIO?

Un diseñador de vestuario construye personajes a través del vestuario.

Lee el guión. Investiga el contexto de la historia. Estudia a los personajes y trabaja junto al director, los actores y el resto del equipo para crear una identidad visual que tenga sentido dentro de la película.

Porque antes de que un personaje diga una sola palabra, su vestuario ya puede estar contando algo sobre él.

Puede decirnos de dónde viene, a qué clase social pertenece, en qué época vive, cómo se siente, qué quiere aparentar o incluso quién quiere llegar a ser.

Y todo esto puede comunicarse sin decir una sola palabra, simplemente fijandote bien en el vestuario.

Otra de las funciones del vestuario es situarnos. Una década, una ciudad, una clase social, una determinada forma de entender la moda…

El diseñador puede investigar la época y seguirla rigurosamente o interpretarla para que funcione dentro de la historia. Por eso el vestuario cinematográfico está siempre entre dos mundos: lo que existió y lo que queremos contar. 

Quizá una de las cosas más interesantes que podemos observar es cómo cambia el vestuario cuando cambia el personaje. Un personaje puede empezar utilizando determinados colores y acabar utilizando otros. Puede pasar de prendas rígidas a siluetas más fluidas.Puede dejar atrás una pieza que al principio era casi una extensión de su personalidad.

El vestuario puede cambiar porque el personaje ha cambiado.

Un ejemplo muy claro vuelve a ser Edith Head.

En The Heiress, el vestuario de Catherine Sloper acompaña su transformación a lo largo de la película: comienza con prendas más inseguras y recargadas y termina con una imagen mucho más estructurada y severa.

El cambio en el vestuario ayuda a hacer visible su evolución.Y eso es lo fascinante.

Y hay veces en las que una prenda deja de ser simplemente parte del vestuario.

Se convierte en una imagen,en un recuerdo, en algo que reconocemos inmediatamente.

Pensad en el vestido de Holly Golightly en Desayuno con diamantes. En el vestuario de Audrey Hepburn en Sabrina. En los vestidos de Grace Kelly en Hitchcock.

O en cualquiera de esas imágenes que, cuando las vemos, ya no pensamos solamente en una prenda, pensamos en el personaje que la llevaba.

Ahí es cuando entendemos realmente el poder del vestuario cinematográfico. Porque una prenda puede llegar a formar parte de nuestra memoria de una película.

Y quizá eso sea lo más bonito del trabajo de un diseñador de vestuario: crear un vestuario que consiga que recordemos a alguien que nunca existió.

ENTONCES… ¿QUIÉN VISTE A ALMODÓVAR?

Después de entender todo esto, podemos volver a Almodóvar. Porque detrás de ese universo que reconocemos inmediatamente también hay diseñadores de vestuario.

Personas que han construido personajes, épocas y mundos a través de sus decisiones. Entre ellos encontramos nombres como:

José María de Cossío
Sonia Grande
Paco Delgado
Jean Paul Gaultier

Y otros colaboradores que han ido formando, película a película, el universo visual del director. Pero no queremos hablar de ellos por encima.

Queremos detenernos. Mirar sus trabajos y entender sus decisiones.

Así que, a partir de ahora, Raimunda se pregunta ¿Quiénes son estos diseñadores de vestuario?

Y, sobre todo, qué podemos aprender de ellos cuando miramos una película.

Porque quizá, después de esto, cuando veamos el vestuario de  un personaje ya no pensemos simplemente:

“Qué bonito.”

Sino:

“¿Qué me está contando?”

 

Con cariño, Raimunda team.